|
PATAGONIA database |
Menú Principal > Indice > Península Valdés |
||
El Correo en
Península Valdés
por
Humberto Brumatti
|
(Publicado en "Revista FAEF" Nº 133. Órgano de la Federación Argentina de Entidades Filatélicas. ) Buenos Aires, Septiembre de 2011 Situada en la costa patagónica argentina, jurisdicción de la provincia de Chubut, la península se destaca por su tamaño y contorno caprichoso e irregular. Posee una superficie de 3.625 km2. Predomina la vegetación de estepa, consistente en arbustos bajos y gramíneas. Es abundante y variada la fauna autóctona, como también la que llega en emigraciones anuales a sus costas. Según las
investigaciones realizadas, allí se han encontrado
restos arqueológicos de actividades humanas desde hace más de 4.800
años, siendo aquellos primitivos habitantes los antecesores de los
indios Tehuelches que encontraron los primeros marinos europeos que
comenzaron a recorrer las costas australes argentinas a partir del viaje
inaugural de Fernando de Magallanes en 1520.
En la época colonial, los españoles llamaban
San José a la península, y así está registrada en la cartografía
de la expedición de exploración conducida por Alejandro de Malaspina, uno
de cuyos integrantes, el también navegante español Juan Gutierrez de
la Concha, en el verano de 1794-1795 realiza reconocimientos
hidrográficos en la costa patagónica, dando nombre a varios
accidentes geográficos, entre ellos a una larga caleta que
denomina Valdés, según unos autores en homenaje al Ministro de
Marina español y protector de la expedición, Antonio Valdés, y según
otros, por Cayetano Valdés, oficial de la expedición de Malaspina. Con
el paso del tiempo, la utilización del topónimo se extendió a toda
la península de la cual forma parte la caleta.
Para evitar que la Patagonia fuera
ocupada por otras potencias, en el siglo XVIII España decide fundar
establecimientos sobre la costa atlántica, uno de ellos fue San José
en 1779, en el istmo que une la península con el continente,
donde mantuvo actividad hasta 1810 cuando fue totalmente destruído
por un malón de aborigenes, siendo muertos varios de sus habitantes
y llevados cautivos los sobrevivientes.
Con la independencia argentina, Valdés pasa
a integrar el territorio nacional, pero permanece abandonada y
descuidada por décadas, siendo ocasionales visitantes los
aborígenes de la región, los cazadores de ganado cimarrón,
y también quienes se dedicaban a la explotación de las loberías,
con la captura y faena de lobos marinos,
aprovechando solo cueros y grasa,
actividad que se extendió hasta mediados
del siglo XX, cuando cesa porque habían sido
casi exterminados .
Solo entre 1917 y 1953 fueron
matados 268.600 animales. Desde 1974 están protegidos por ley.
En 1880
comienza el interés por colonizar la Patagonia, incluída la
península, donde el Gobierno Nacional ordena efectuar su
mensura llevada a cabo en 1881, para luego disponer ventas y
arrendamientos de terrenos rurales.
Su riqueza minera, las
salinas, situadas en el interior, apenas habían sido aprovechadas
en la época colonial, extrayendo y llevando a Buenos
Aires pequeñas cantidades de sal, actividad que se reinició en
1896, pero con muchos inconvenientes para transportarla, por la
distancia que debían recorrer los carros sobre el accidentado
terreno hasta Puerto San José, donde era embarcada con destino a
Bahía Blanca, Buenos Aires y Montevideo.
La calidad de la sal, superior a la
importada de España, acentúa el interés por explotarla a
escala industrial, actividad que emprende una sociedad donde
participan Ernesto y Francisco Piaggio, Alejandro y José Ferro, y
Antonio Munno, quienes luego de conseguir las correspondientes
autorizaciones del Gobierno Nacional, en 1900 inician las obras,
que incluye la construcción de un ferrocarril de trocha angosta
tipo Decauville, de unos 34 kilometros de extensión, entre Salinas
Grandes y Puerto Pirámides, elegido por ser un puerto
natural y el más conveniente para despachar por barco la
producción, lugar donde rápidamente se formó un pueblo, con
autoridades, comercios, hoteles, destacándose las instalaciones de
la empresa : administración, depósitos, talleres, viviendas para
el personal, etc.
Para comprender la importancia
que entonces tenía en la zona, según un censo de 1905, Puerto
Madryn contaba con solo 175 pobladores, más o menos la misma
cantidad que Puerto Pirámides, donde afirman pronto asciende a
unos 1.000 habitantes, por la variada actividad que allí se
desarrollaba.
La prosperidad se mantuvo hasta la primera guerra mundial,
que afecta negativamente la economía argentina, entre ella la
actividad salinera en la península, resultando muy perjudicados
los dueños, que cesan toda la actividad en 1916.
Con la desaparición de la principal
fuente de trabajo, Puerto Pirámides pierde importancia y
movimiento, aunque logra mantener una menor población dedicada a
las actividades agropecuarias, cuya producción se continuó
enviando por barcos que fueron disminuyendo la frecuencia de sus
escalas.
Hacia 1960 iba
despoblándose a punto que solo sobrevivía un modesto hotel, los
vapores habían dejado de pasar, y todos los productos se
transportaban en camiones directamente a Puerto Madryn, Bahía
Blanca y Buenos Aires.
Con posterioridad comienzan
a ser valorizados los hermosos lugares naturales que posee, la
variada fauna marina que allí existe, y comienza una nueva etapa,
con el turismo como principal fuente de recurso.
EL CORREO
La primera dependencia fue
la estafeta postal denominada Península Valdés. Dispone su
creación la Resolución del 22 de noviembre de 1899, la cual sin
mayor precisión indica que será en el paraje Península Valdés,
sin embargo se conoce su instalación en Puerto San José,
entonces lugar de embarque de la producción de sal, que
había originado la formación de un pequeño caserío, con un almacén
de ramos generales, donde quizás funcionó, como solía ocurrir con
las estafetas, pués confluían, por parte del Correo la necesidad
que la persona encargada de atenderla fuera suficientemente
instruída y con un local apropiado donde alojarla, mientras le
convenía al comerciante que aceptaba hacerlo, por ser un aspecto
convocante más de clientes para su negocio. No conseguimos
más datos en el Archivo del Correo, salvo que fue clausurada el 31
de enero de 1912,coincidente con la inauguración de las oficinas
que veremos más adelante.
PUERTO PIRÁMIDES
Por Resolución del 22 de abril
de 1904 se crea la estafeta postal Puerto Pirámides y para
atenderla se nombra encargado a Ernesto Ramayón, quién renuncia al
año siguiente, siendo reemplazado por Valentín Nocetti. El último
encargado es el comerciante Manuel Betelu. El 11 de enero de 1912
es reemplazada por la oficina que nos referimos a continuación.
El
proyecto de extender el servicio telegráfico desde Puerto Madryn
al interior de la península, tiene su primer registro cuando a
fines de 1902 el jefe del Distrito de Correos y Telégrafos con
sede en Rawson (Chubut), efectúa el trazado de la misma.
Por diversos motivos el proyecto no
prospera, queda postergado,
hasta el 18 de
febrero de 1909 cuando ocurre el trágico
incendio del vapor "Presidente Roca" mientras navega en
cercanías de la península, y logra ser encallado en punta
Cantor, en la entrada a caleta Valdés. La noticia llevada por un
chasque tarda dos días en llegar a Puerto Madryn, desde donde es
telegrafíada a Buenos Aires, avisando lo sucedido y
solicitando auxilios para las víctimas salvadas solo con lo
puesto. El fuego también destruye toda la correspondencia que
trae de los puertos sureños. Sobrevive el estafetero postal,
protagonista de un hecho que evita más muertos, pero su
nombre no queda registrado.
El desastre
marítimo demuestra la urgente necesidad que la zona posea
comunicaciones telegráficas, y las autoridades activan el
proyecto existente, lográndose la sanción de la Ley Nacional Nº
6390 del 20 de setiembre de 1909, donde se dispuso :
"Art. 1º El Poder
Ejecutivo hará construir una línea telegráfica de dos conductores
entre Puerto Madryn y Punta Delgada,
en la Península Valdés, pasando por
Pirámides con una estación intermedia
en este último
punto y otra en Salinas."
En el artículo 2º
se autoriza el gasto de $ 100.000 para efectuar la obra, cuya
demora en dar comienzo, al año siguiente motiva el reclamo de los
pobladores, quienes señalan que deben recorrer 25 leguas para
poder despachar sus telegramas.
Una noticia periodística fechada
en diciembre de 1911 informa que avanza el tendido de la línea
telegráfica. La
buena nueva que finalizan los trabajos, la difunde "La Nación"
del 18 de enero de 1912 :
"Pirámides 17 - Ayer se ha
inaugurado el telégrafo en Puerto Pirámides con gran entusiasmo de
los pobladores.
"Estos hicieron entusiastas
demostraciones al inspector de telégrafos señor Vilardi por la
actividad desplegada en la
construcción.
"Concluyó antes del tiempo
previsto, a pesar de la falta de peones habiendo pagado hasta $ 5 de
jornal.
"Continúa la construcción
hasta el faro de Punta Delgada, esperándose que termine en 20
días."
En los años siguientes se producen
inconvenientes en el transporte postal que relatamos más adelante,
sin embargo el funcionamiento de la oficina transcurre sin mayores
novedades, encontrando una breve e interesante descripción de su
actividad, en el "Suplemento Ilustrado de Golfo Nuevo /
Álbum Biográfico", publicado en 1924 :
"Esta oficina fue inaugurada al
servicio público en el año 1912 siendo su primer jefe el señor
Julián Ramírez quien fue
reemplazado en 1919 por Marcos E. Miacoff y en 1920 por el jefe
actual
señor José
G. Gilli.
" El promedio mensual del movimiento de esta oficina es el siguiente :
Expedidas : Cartas 600,
Diarios 300, Certificadas 70, Encomiendas 25. Telegramas 320.
"Recibidas:
Cartas 1000, Diarios 3200, Certificadas 80, Encomiendas 100,
Telegramas 350.
"Esto sin
contar el movimiento de giros, ahorro postal, etc.
"Los
servicios que esta oficina presta al público son incalculables, si
bien la oficina de Punta Delgada facilita en mucho a esta la tarea
de atender a toda la población peninsular
"El personal de la oficina se reduce a un jefe, un guardahilos y el estafetero
que hace el correo entre Madryn, Pirámides, Punta Delgada, dos veces
al mes.
"El señor Gilli jefe de la oficina, ingresó a la repartición el año 1916, en
calidad de auxiliar en el Distrito de Rufino.
Sucesivamente
desempeñó servicios en Puerto Madryn, Rawson, Punta Delgada, y
Puerto Pirámides donde desempeña su puesto con un celo sin ejemplos,
y con el beneplácito de todos
los pobladores de
la Península que aprecian su fidelidad oficial."
Otros jefes recordados son: Oscar
Ciolfi, 1931; Francisco Giraudo, 1939; Guillermo Coppa, década 1950.
El incremento de las
comunicaciones radiales y telefónicas, cuyas ventajas de
comodidad son cada vez mejores y más utilizadas, a lo cual agregamos
el despoblamiento, hicieron disminuir el uso de los servicios
postales y telegráficos, influyendo para que la oficina sea
clausurada en la década de 1980, y reemplazada con una
estafeta, que estaba activa en 1992, desconociendo la fecha cuando
fue clausurada, pués había desaparecido en 2004 y los asuntos
postales los atendían dos negocios, Kiosco La Posta y un
locutorio, donde se limitaban a vender estampillas y recibir
correspondencia, que sin matasellar enviaban a la oficina de Puerto
Madryn donde realizaban esta tarea, y luego la expedían a destino.
Actualmente los
interesados deben despachar la correspondencia en Puerto Madryn,
distante 90 kms, cuya oficina de Correos tiene implementado
un servicio de distribución postal a domicilio en Puerto Pirámides.
PUNTA DELGADA
Coincidente con el arribo del tendido
de la línea telegráfica, el 2 de febrero de 1912 se autoriza
el funcionamiento provisorio de la oficina postal y telegrafica
Punta Delgada, al mismo tiempo que se solicita al Gobierno nacional
la aprobación para librarla al servicio público con carácter
definitivo.
Del antes mencionado
"Suplemento Ilustrado" de 1924, transcribimos :
"Una modesta
casilla de madera y chapas de zinc (cuya vista reproducimos), sIrven
de oficina y casa habitación para el jefe y su guarda-hilos,
personal con que cuenta la sucursal de Correos
y Telégrafos de Punta
Delgada.
"Esta oficina
presta importantísimos servicios a toda la población peninsular,
evitando la necesidad de bajar a la oficina de Pirámides a ventilar
cualquier urgencia telegráfica.
"El movimiento
estadístico de la oficina, es el siguiente :
"Promedio mensual
"Expedidas, cartas
simples, 50; certificadas, 40; encomiendas, 10; sacos, 10.
"Recibidas, cartas
simples, 100; certificadas, 20; impresos, 200; oficios, 30;
encomiendas, 15; sacos, 10; paquetes, 15.
"Telégrafos
Expedidos: internos, 35; servicio, 80.
"Recibidos:
internos, 40; servicio, 85; retrasmitidos generales, 200.
"Es jefe de esta
oficina el señor Alfredo Bosch, un joven y atento funcionario que
une a su natural corrección de procedimientos como empleado, una
espontánea simpatía personal que lo hace
atrayente y
grato.
"Es un sacrificio
verdadero el que hacen estos meritorios empleados, cuya juventud se
agosta en el más ingrato de los aislamientos, alejados de todo
centro poblado, y huérfanos de los halagos
que
brinda el progreso."
Aledaña a la oficina,
desde julio de 1918 funcionaba una de las estaciones
radiotelegráficas de la Marina de Guerra, atendiendo las
comunicaciones internas y el servicio marítimo. En 1931 varias de
esas estaciones fueron transferidas a Correos y Telégrafos, entre
ellas la de Punta Delgada, hecho que se concreta el 20 de
enero, pero funcionando en forma independiente de la oficina
telegráfica del Correo, siendo su primer jefe José A. García (1931 /
1932), y en 1938 se desempeñaba Horacio Señorino. Años después, la
estación de radio vuelve a ser operada por la Marina.
El deterioro del viejo
edificio de Correos, hizo necesario reemplazarlo con uno nuevo.
Construído con mejores comodidades, es inaugurado el 25 de enero de
1942, designándose al jefe de la oficina, Casimiro Raúl Taboada,
para representar a la Dirección General de Correos y Telégrafos en
el acontecimiento.
Recordamos
otros jefes que se desempeñaron : Daniel García, 1949; Pablo
Gutierrez, 1957; Raúl Héctor Arias, 1960.
Situada
en un extremo de la península, al principio su utilidad estuvo
relacionada con atender las comunicaciones del Faro, y siempre a la
población rural circundante, cuya cantidad se fue reduciendo con el
paso del tiempo, y teniendo en cuenta el escaso movimiento que llega
a tener la oficina, hace injustificable su mantenimiento, y el 13 de
junio de 1967 se resuelve clausurarla, y en su reemplazo se crea una
estafeta postal "ad-honorem" para que conmtinúe prestando
los servicios postales y telegráficos esenciales, trasmitiendo y
recibiendo los telegramas mediante un teléfono conectado con la
oficina de Puerto Pirámides. Previa consulta con la Marina, se
consigue y autoriza que la estafeta sea atendida por el personal del
faro.
No conseguimos
información oficial sobre la fecha cuando la estafeta también es
clausurada por su muy escasa actividad. Algunos indicios nos indican
que sucede en la década de 1970.
Desalojado por el
Correo, por varios años al edificio lo ocupa la Marina con diversos
destinos. Actualmente es utilizado por un hotel de turismo.
COMUNICACIONES POSTALES
La "Guía de Correos y
Telégrafos" de 1902 indica que Península Valdés está comunicada
por correo a caballo con Puerto Madryn, mientras el "Boletín
Mensual de Correos y Telégrafos" de junio 1904 informa :
"Creación Estafeta Puerto Pirámides. La correspondencia se servirá
por los transportes de la Armada Nacional y los vapores de la Cía.
Hamburgo Sud Americana".
En una extensa nota periodística enviada desde Pirámides y publicada por "La Nación" del 3 de diciembre de 1911, se reclama por el mal servicio de las compañías de navegación Hamburgo Sud Americana y Mihanovich, porque hacen escala irregularmente, y solo cuando hay cargas que superan las 60 toneladas, obligando a los pobladores a traer la mercaderías desde Puerto Madryn, con los precios más elevados. También se refiere a la carestía de los fletes. Por eso solicitan el restablecimiento del servicio prestado por los vapores de Transportes Navales, perteneciente a la Marina, que tiene mejor atención a pasajeros y carga, como también tarifas más baratas.
"Mientras tanto, la
correspondencia de las dos oficinas penínsulares, solo la
intercambiaban con Puerto Madryn, donde hacían escala regular todos
los vapores. El servicio postal, tan necesario, sufría los
inconvenientes de la burocracia en Buenos Aires, desentendida de las
necesidades patagónicas, generando reiteradas quejas que publicaban
los diarios de la capital argentina, algunas de los cuales
transcribimos :
"Puerto Pirámides, 8 - Como se
preveía dejó de transportar la correspondencia desde Madryn a esta
península el correo particular
Santiago Caminada quién desde hace ocho años prestaba ese servicio
a cinco
oficinas públicas.
La indignación de
los pobladores y del comercio en general es grande al ver la
mezquindad de la dirección de correos que no obstante sus reiteradas
promesas, se ha negado a remunerar los útiles
servicios
que prestaba el Sr. Caminada.
Diez y ocho bolsas
de correspondencia están abandonadas en Madryn hace más de un mes.
"Esto perjudica enormemente
a los pobladores y al comercio, por cuanto estamos incomunicados con
el resto del mundo"
"La Nación",
09.09.1913)
Pasan los meses y continúa el
problema :
"Pirámides, 21 - Es
vergonzoso lo que pasa con el correo de esta península, pués existe
correspondencia de varios vapores sin que hubiera quién la transportara. Los Sres. Betelu y
Fernández particularmente se
han visto en la necesidad de pedir al jefe del
distrito haga el bien de
entregar al chasque
Caminada, pagándole el viaje estos señores.
"Tras
varios otros reclamos similares, llega la solución :
("La Nación",
23.03.1914)
"Pirámides, 25 - Después de mucho tiempo
ha sido subvencionado con $ 100 el servicio de correo entre Madryn y Pirámides."
("La Nación", 27.09.1914)
Sin embargo en la Guía de 1914, las dos oficinas existentes en la península tienen indicado a los vapores como único medio de comunicación postal, que no se cumplía
Varios años más
tarde encontramos esta noticia:
"Puerto Pirámides, 20 - El
gobernador de Chubut estuvo en Puerto Pirámides.
"El gobernador
Costa en cuanto al servicio del correo quedó formalizado entre el
gerente de la Sociedad Anónima Importadora y Exportadora de la
Patagonia, D. Pedro Rodríguez y los comerciantes
locales, efectuar un viaje mensual cada
uno en automóvil , a Madryn, en busca de la correspondencia,
aparte de la que
transportaba la diligencia subvencionada por
el Estado.
("La Nación",
21.03.1924)
La Guía de 1930
registra una mensajería entre Puerto Madryn, Puerto Pirámides y
Punta Delgada, con dos frecuencias mensuales. En 1952, ese servicio
se efectúa con un viaje redondo semanal, empleando un camión.
El problema era recibir la correspondencia, porque durante las dos primeras décadas, cuando los vapores de pasajeros hacían escala en Puerto Pirámides, la mayoría llevando una estafeta postal a bordo, estas no intercambiaban envíos postales con la oficina de Correos local. Por esa razón, cuando les era posible, los residentes de la zona utilizaban esas estafetas ambulantes para despachar su correspondencia, y también aprovechaban los buenos oficios de quienes se embarcaban para que la llevaran e impusieran en otra oficina con mejores medios para expedirla a destino, o mejor aún, cuando resultaba factible la entregaran directamente en mano a sus destinatarios, ahorrando tiempo y dinero.
Asi
mismo se valían de personas que viajaban a Puerto Madryn,
para enviar y allí despachar la correspondencia.
FARO PUNTA DELGADA
Para construirlo en un lugar
conveniente y ser útil a la navegación marítima, requirió
superar serios obstáculos para trasladar los materiales necesarios, pués por las características del terreno no era posible
descargarlos en la costa donde sería erigido, siendo el lugar más
próximo Pirámides, donde ya existía un puerto.
"La Nación" del
10 de febrero de 1905 lo comenta así :
"Los trabajos de
construcción del faro de Punta Delgada se hallan en vísperas de
terminarse. Las casas de la torre pronto estarán listas; a esta
última se le colocó hoy la plataforma.
"Ha habido que vencer
enormes dificultades, tanto para el transporte de los materiales
como para la construcción y edificación, por causas de la
naturaleza del terreno, siendo este médano vivo.
Los carros han efectuado
430 viajes de a 16 leguas entre ida y vuelta hacen un
total recorrido de
6880 leguas durante
cinco meses que duró el transporte.
"Es digno de mayor encomio
la actividad, preparación y contracción desplegadas por el
capitán
Pablo Tejera García y
maquinista Juan Croig, así como el comportamiento del resto del
personal.
"Espera ahora el director de
la construcción el pronto envío de maquinistas y personal efectivo
del faro para dar por terminada su misión."
Finalmente, el Faro fue librado al
servicio el 1º de mayo siguiente. Lo describe el "Suplemento
Ilustrado" de 1924 :
"El faro se eleva a una altura de 71
metros sobre el nivel del mar.
La torre es de
construcción mixta de mampostería, de ladrillos de máquina
colorados, y de hierro, en forma de tronco de cono, de 8,35
metros de altura hasta la plataforma.
"Una escalera de caracol
en el centro de la torre conduce a la Sala de Guardia donde está
ubicado el faro.
"Este es un
aparato óptico "Barbier Bernard y Turene" su característica es:
luz blanca giratoria de dos relámpagos cada 10 segundos, con un
intervalo de dos segundos entre uno y otro
"Tiene un flotador a
mercurio, y su luz es incandescente por el vapor de petróleo.
Posee un
alcance de 22 millas o sea
más de 7 leguas
"Una serie de edificios
anexos a la torre, dan al faro aspecto de pequeña población
militar. Estos son dormitorios, comedor de tropa, cocina, oficina
y guardia de la estación radiotelegráfica, sala de
máquinas, garage,
caballerizas, galpones, etc. ofrecen una vista grata y animada al
faro, en franca
oposición a las sombrías
leyendas que sobre la vida de los faros
propalan inescrupulosamente
.
algunas
revistas populares de la capital.
"El personal al
servicio del faro se compone de un torrero de primera (el jefe),
uno de segunda, dos de tercera, un cabo, siete marineros y un
cocinero.
"Las
dependencias del jefe y demás torreros, están instaladas dentro
del mismo cuerpo del edificio de la torre, y las guardias se hacen
en la plataforma del faro alternándose cada cuatro horas
entre los torreros,
la vigilancia del faro, y por riguroso turno las guardias del
servicio de reglamento.
"Diariamente se realizan
observaciones meteorológicas de las que se lleva un registro
especial."
Luego de sucesivas transformaciones de
modernización, ahora funciona con energía eléctrica, siendo de 50
kilómetros su alcance luminoso. Es uno de los pocos faros
argentinos con personal permanente para atender su operación y
mantenimiento.
COLOFÓN
por el alto valor faunístico de Península Valdés, especialmente
por ser área de reproducción de varias especies marinas, para la
preservación ambiental han sido creadas reservas naturales
en Punta Norte, Isla de los Pájaros y Punta Loma (1967); "Parque
Marino Provincial Golfo San José" y "Área Natural Turística de
Punta Pirámide" (1974) , y las "Área Turística de Caleta Valdés" y
"Punta Delgada" (1977), las cuales coexisten con propiedades
privadas.
Acrecentando su importancia, en 1999 la
UNESCO la incluyó en su lista de lugares considerados Patrimonio
Natural de la Humanidad.
Hoy su único centro de población es la
villa turística Puerto Pirámides, con aproximadamente 500
habitantes, contando con todos los servicios esenciales.
Convertida en un destino turístico de prestigio internacional, anualmente llegan muchos miles de personas de todo el mundo, especialmente atraídas por los avistajes de la fauna silvestre : lobos marinos, diversas especies de aves, orcas, elefantes marinos, y sobre todo las ballenas franca austral en aguas cercanas a Puerto Pirámides.
----------------------------------------------------------------------------------------------
BIBLIOGRAFÍA
- Archivo General de la Nación.
Buenos Aires.
- Archivo Histórico de Correo
Argentino. Buenos Aires.
- BARBA RUIZ, Lucio. "Pirámides y NO
Pirámide" .
www.drault.com/pdb/Colaboraciones/L.B.R.-01.html .
- BARBA RUIZ, Lucio. "San José
(1779-1810), primera población del Chubut". "Revista
Patagónica" Nº 24. Buenos Aires, Octubre-Diciembre
1985.
- DESTÉFANI, Laurio. "Nueva misión de la
Expedición que mandó Alejandro Malaspina (1789-1795) ."Boletín
de la Academia Nacional de la Historia" Nº
66-67. Buenos Aires, 1996.
- Diario "La Nación".
Buenos Aires. Colección.
- Diario "La Prensa". Buenos
Aires. Colección.
- DO AMARAL, Ana. Comodoro
Rivadavia. Agradecemos su colaboración.
- DUMRAUF, Clemente I. "El
Fuerte San José en la península Valdés. "Todo es Historia"
Nº 44. Buenos Aires, Diciembre 1970.
- ENTRAIGAS, Raúl A. "Sangre
en la península Valdés". "Boletín de la Academia Nacional de
la Historia" Volúmen XXXV. Buenos Aires,
1964
- FERNÁNDEZ Teresita, GAVIRATTI Marcelo y
JONES Nelcis. "Península de Valdés entre
estancias, salinas y loberías". "Todo
es Historia" Nº 449. Buenos
Aires, Diciembre 2004.
- FERRO, Emilio J. "La
península Valdés" . "Revista Geográfica Americana" Nº 133.
Buenos Aires, Octubre 1944.
- Revista "Caras y
Caretas". Buenos Aires. Colección.
- ROMERO, Sebastián. Director
de Turismo de Puerto Pirámides. Agradecemos su informe de
actualidad.
- Servicio de Hidrografía
Naval. "Faros Argentinos". Buenos Aires, 2004.
-"Suplemento Ilustrado de Golfo Nuevo /
Álbum Biográfico". Puerto Madryn, Mayo de 1924.
-------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++
- Mapa República Argentina.
- Mapa Península Valdes.
- Oficina Puerto Pirámides
(Octubre 1935) (A.G.N.)
- Una lobería de Península
Valdés (Sello postal emitido 24.09.2008)
- Faro Punta Delgada (Sello
postal emitido 31.05.1997)
- Ballena franca austral en
Península Valdés (Sellos postales emitidos 14.09.2002)
- Matasellos Puerto Pirámides
(1938). (Colección Héctor L. Pezzimenti)
- Matasellos Punta Delgada
(1938). (Colección Héctor L. Pezzimenti)
-----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
|